viernes, 6 de julio de 2012

AGRADECIMIENTO

… En algún lugar de alguna galaxia remota…


… Porque los dibujitos también tenemos nuestro corazoncito…
(aunque, a veces, también tengamos que disimularlo)
… Porque los dibujitos también creemos en el Humor…
(aunque sabemos que el Humor no siempre tiene que ser comprendido y/o compartido)
… Porque los dibujitos tampoco somos ajenos a cuanto acontece a nuestro alrededor…
(aunque, a veces, también podemos soñar como cualquiera)
… Porque los dibujitos también somos como somos… con nuestras virtudes y nuestros defectos… nuestras fortalezas y nuestras debilidades… nuestros aciertos y nuestros errores… nuestras inseguridades y nuestros miedos… con nuestras aspiraciones y nuestras frustraciones…
(incluso, a veces, hasta apostamos, también, por cambiar cada día)
..........
Por todo ello, los dibujitos agradecemos y celebramos esta atención y este regalo…
Un regalo que deseamos compartir con todos nuestros congéneres, ya sean similares o diferentes… 
(incluidos, como no, nuestros apreciados humanoides :)

Flin y Fido  de  Flin en la libretita
SúperBES y Pato de  Clones en 3D

miércoles, 7 de marzo de 2012

CREATIVIDAD

Hace unos días celebramos, en familia, el 4º cumpleaños de Julia, la mayor de mis sobrinas nietas…

Al poco rato de llegar a su casa, mientras aún procedíamos a los saludos, comentarios y preguntas de rigor, mi sobrina se me acercó y me dijo que tenía un regalo para mí… Un tanto sorprendido y expectante, la observé mientras rebuscaba en su mesita multiuso (donde, de forma “ordenada”, amontonaba cuentos, juguetes y demás cachivaches de difícil clasificación)…

Por fin, se volvió hacia mí, mostrándome, orgullosa, una pequeña hoja de libreta, cuidadosamente doblada y plegada… -Es un dibujo que he hecho para ti-, me aclaró… Desdoblando aquella pequeña hoja, pude contemplar aquel delicioso y entrañable dibujo que representaba un personaje saltando con evidentes muestras de alegría y satisfacción… Con la debida prudencia y alguna que otra duda (o muchas), le pregunté de quien se trataba… -Tito, ¡es Dora!-, me contestó… Aunque traté de ocultar mi total ignorancia sobre la tal Dora, ella debió notar algo, porque inmediatamente, y con absoluta paciencia, comenzó a explicarme de quien se trataba (la niña protagonista de unos dibujos que le gustaban mucho)…

Cuando acabó sus explicaciones, tras elogiar su dibujo y agradecerle el regalo, le dije que lo iba a guardar como recuerdo… Ella me miró (creo que un tanto sorprendida y sospecho que algo incrédula), y me contestó, -vale, tito-… y nos dimos un beso…

Supongo que Julia nunca me volverá a preguntar por su dibujo, y aún menos si cumplí mi palabra de guardarlo… Es más, acostumbrada (por su corta edad), a hacer todo tipo de dibujos, y a compartirlos de forma gratuita y altruista (como una necesidad propia de expresarse y regalarse, sin esperar, todavía, una determinada respuesta ajena), lo más probable es que se olvidara de cuanto hablamos, al poco tiempo de haberlo hecho…


A pesar de ello, y sin ninguna obligación especial por mi parte, he decidido cumplir, en este caso, mi palabra dada… Y qué mejor sitio para hacerlo que este curioso cajón sin fondo y virtual, donde (además de guardar), los recuerdos propios son fáciles de entremezclar y confundir con los recuerdos ajenos, para ir conformando parte de una memoria más colectiva…

Mientras realizo los pequeños preparativos para adecuar el dibujo a este medio, no he podido dejar de pensar en la facilidad, predisposición y entusiasmo que todos los críos pequeños tienen (y hemos tenido) a la hora de expresarse a través de cualquier forma y medio que tengan a su alcance… Igualmente, no puedo dejar de pensar que, con el paso de los años, esta predisposición se va reduciendo drástica y aceleradamente, hasta el punto de poder afirmarse (sin riesgo a equivocarnos en exceso), que sólo una minoría de adultos mantienen, mínimamente, semejante entusiasmo…

No dejo de pensar en que a un crío pequeño, sus padres han de “vigilarlo”, si no desean ver las paredes de sus casas convertidas en prolíficas pinacotecas, atiborradas de obras artísticas… Mientras que un adulto sometido a la “insoportable presión” de garabatear un papel en blanco, suele ser presa del pánico, los temblores y los sudores fríos que caracterizan cualquier situación agónica (en algunos casos, hasta puede que se les afloje alguna barrera evacuatoria)…

Por ello, no puedo dejar de pensar que “algo” raro y extraño debe suceder durante el proceso educativo y socializador que todos (de una u otra manera), nos vemos obligados a transitar, en pos de nuestra “ansiada y celebrada” condición de adultos… Algo raro que convierte nuestro posible entusiasmo en probable inhibición y miedo… Algo extraño que convierte nuestra indudable y generalizada capacidad de expresión, en la incierta y exclusiva posesión de un don, al alcance de muy pocos… Algo raro y extraño que convierte nuestros deseos de gratuidad y nuestra necesidad de compartirnos, en valores a juzgar desde su rentabilización y su consideración como éxitos o fracasos…


Hace no mucho, una amiga me preguntó qué era, para mí, la Creatividad (así, con mayúscula)… Le contesté que, con mayúscula, quizás no sabría definirla exactamente… Lo que sí creo tener claro es que la creatividad (sin mayúscula alguna que la cuantifique ni la cualifique), no es más que el resultado de una decisión y una opción: no renunciar a nuestras múltiples capacidades de expresión e imaginación… no renunciar al aprendizaje y el enriquecimiento (propio y ajeno) que nos proporciona el ejercicio de dichas capacidades… no renunciar al entusiasmo, la motivación, la satisfacción y hasta la diversión que estas capacidades nos ofrecen y posibilitan…

Esta es la creatividad que a mí, personalmente, más me interesa… La otra, la que va con mayúscula, seguro que también existe y tiene su más que indudable importancia… Pero igual esa Creatividad (cualificada, cuantificada y minoritaria) es sólo una posible consecuencia lógica de esta otra creatividad que siempre estuvo y seguirá estando al alcance y disponibilidad de todos…


Casualmente, en aquella celebración familiar y cumpleañera también estaba Reyes…
(lo de “casualmente” es un decir, porque Reyes es tío abuelo de Julia y cuñado mío, che... :)

jueves, 16 de febrero de 2012

CONOCERSE Y CONOCER

…Nunca llegué a conocerme a mí mismo… ! ni tan siquiera de lejos !…

Durante mi adolescencia, cuando me preguntaba quién era yo, me contestaba que “tenía toda la vida por delante para averiguarlo”… así que ! para qué las prisas !.

Entre los 15 y los 30 años, quizás fuera el período de mi vida en el que, con más ahínco, intenté conocerme a mí mismo… Reconozco que no fue sólo mérito mío…

Coincidieron aquellos años con unos más que significativos momentos históricos en mi país: los últimos años de una larguísima dictadura de 40 años, un período de transición a una democracia soñada, y hasta una lógica decepción de muchos sueños esbozados… Fue por tanto, aquella época, un ambiente apropiado para un clima colectivo de búsqueda de identidades robadas, perdidas u olvidadas, tanto individual como colectivamente…
Y como yo era un bicho un tanto inquieto, fui incorporándome a muchos de aquellos esfuerzos por conocerse y reconocerse, por buscar identidades, abrir puertas, rehacer caminos… Y en ese encuentro de búsquedas colectivas, como en un proceso simbiótico con los demás, no quedaron resquicios de mi vida que no fueran puestos al descubierto, revisados, analizados, compartidos…

Fueron, por tanto, 15 años intensos, apasionantes… A finales de aquel período de mi vida, había conseguido desmantelar, prácticamente, todo lo recibido y heredado a través de mi educación, de mis costumbres, de mis códigos morales, de mis tradiciones, de mi familia… A cambio, atesoraba, en una mano, una gran riqueza de experiencias variadas y diversas, en la otra, una gran riqueza de sueños, utopías y proyectos que se desvanecían en una realidad que, a pasos acelerados, recuperaba su cuerda y aburrida normalidad…. La conclusión era fácil de prever: a los treinta años, me conocía tan bien como a los quince.

 
Dispuesto a replantearme los asuntos complejos y delicados de nuestra existencia, llegué a la conclusión de que era el momento de cambiar de estrategia… quizás tanta apertura no era el camino más adecuado par conocerse a uno mismo. Decidí, por tanto, restringir drásticamente mi campo de interacción.. a uno o a dos … (bueno, hubo momentos, en que también fueron a tres, pero eso es otra historia)…

Con estas premisas, desde los 30 hasta los 40 años, quizás fue el período más introspectivo de mi vida…
Cualquier actividad o asunto, por pequeño e intrascendente que fuera, era una buena excusa para iniciar un reflexivo viaje a mis profundidades, en busca de mi yo. Cuando estos viajes introspectivos eran a dos (o a tres), empezaban bien (revolcones incluidos para la relajación y la prevención de estrés), pero solían acabar en recurrentes dolores de cabeza…

Aún así, esta práctica acumulada a través de los años, me proporcionó abundante información sobre mí… y sobre los múltiples recursos para acceder al autoconocimiento de uno mismo… Bueno, !eso es lo que yo creía en aquellos años!… En realidad, según me acercaba al final de aquella etapa, fui descubriendo algo importante: ! No es nada recomendable, perder una perspectiva de conjunto !…
Y es que, mirarse sólo hacia uno y hacia dentro… suele conducir a graves errores de bulto… suele llevar a análisis y conclusiones viciadas por la propia subjetividad y las pequeñas o grandes manías personales !…
Llegué, por tanto, a la sencilla deducción de que, acercándome a los 40 años… mi conocimiento sobre mí mismo era, prácticamente, el mismo que tenía en mi adolescencia.

Pero como soy un poco cabezón, decidí no tirar la toalla y replantearme el asunto… Quizás no fue buena decisión ni tanta “apertura desmanteladora”, ni tanta “introspección cegata y miopera”… Quizás lo correcto era encontrar un lógico equilibrio entre ambas opciones tan bruscamente opuestas..

Empezaba así un década, desde mis 40 a mis 50 años, mucho más equilibrada. Durante esos años, recuperé bastantes perspectivas ya olvidadas, fundamentalmente, aquellas que siempre nos proporcionan los demás… Y desde ellas, procuraba mirarme y descubrirme a mí mismo… eso sí, sin estridencias, ni grandes prisas, ni excesivas pretensiones… Utilicé cuanto había aprendido las dos décadas anteriores, y, probablemente, durante ese período aprendí a convertirme en escuchador y contemplador activo, capaz, llegado el caso, de implicarme de manera profunda y selectiva con algunas realidades muy concretas y cercanas…

Pero esas implicaciones profundas, por cercanas, fueron convirtiéndose en propias, aún siendo ajenas… y mi mirada acabó confundiéndose con las suyas… y al mirar y mirarme sólo pude ver y verme desde la mirada del otro… y esa mirada ajena es tan subjetiva y personal como la propia… tan viciada de pequeñas y grandes manías como la de uno mismo…
De manera que al pasar ya los 50 años, he de seguir reconociendo y afirmando que mi conocimiento de mí mismo es, fundamentalmente, el mismo que tenía a los 40… el mismo que tenía a los 30… el mismo que a los 15… el mismo, prácticamente, que en mi adolescencia…

Quizás, por ello, cuando por alguna circunstancia, me plantean o tengo que plantearme si conozco a los demás… siempre he de responder y responderme lo mismo:
“!cómo voy a pretender conocer a los demás, si apenas me conozco a mí mismo!”…

No quiero decir con todo ello, que no tenga capacidad para conocer algunos matices, algunos aspectos, algunos reflejos, algunos retazos del otro… sobre todo aquellos que, de una u otro forma, me son brindados por ellos mismos… en esto, hasta podría pasar por experimentado… por la sencilla razón de que es lo único que, en 50 años, apenas conseguí conocer de mí mismo… pero eso no creo que sea conocer al otro… tampoco creo que sea conocerse a uno mismo… o sí, quien sabe…
...!quizás sea, esa, la única forma con que podemos llegar a soñar en conocernos!... 

martes, 24 de enero de 2012

PURITANISMOS

Las enciclopedias definen el puritanismo como conjunto de pensamientos, actitudes y comportamientos reaccionarios, extremos, estrictos y rigurosos respecto a cualquier aspecto o variable susceptible de ser contemplada y abordada desde la diversidad, y por tanto susceptible a su modificación y transformación…

El puritanismo se configura, por tanto, como un soporte fundamental de la intransigencia, el rechazo y la negación de los matices y las diferencias enriquecedoras…
El puritanismo se configura, por tanto, como un soporte básico de cualquier visión única, totalitaria e impositiva de la realidad, la sociedad y los individuos…
El puritanismo se configura, por tanto, como un soporte esencial de control, restricción y represión de las libertades (las de todos y las de cada uno)… y de cualquier avance que pueda poner en cuestión la realidad establecida y heredada (y el consiguiente estado de privilegios y poderes existentes)…

Este puritanismo siempre ha estado (y sigue estando) presente en nuestras sociedades, a través de múltiples y variados recursos... La moral colectiva o las diferentes formas de organizar y normalizar las creencias individuales (religiones), son un buen ejemplo de ello…
Dentro de estas últimas, por su extensión en el tiempo y el espacio, sin duda habría que destacar el puritanismo de origen católico, que durante siglos ha sido (y sigue siendo) un ejemplar representante del más radical de los puritanismos existentes…
Y dentro de este puritanismo católico (como parte o como consecuencia del mismo), habría que destacar el puritanismo de origen protestante, surgido en Inglaterra, en el siglo XVI, que, además de aportar el origen del término “puritanismo”, iba a consolidarse y extenderse (a través del imperio colonial anglosajón), llegando a formar parte esencial de la creación y desarrollo de una de las grandes potencias mundiales y actuales: los EEUU de Norteamérica…


Durante la última década, internet se ha ido consolidando como una nueva, firme y enriquecedora alternativa en múltiples aspectos esenciales y básicos para cualquier grupo social y para los individuos que los integramos… Aspectos como la comunicación, la información, el intercambio, la cultura, el conocimiento, la opinión o las innumerables iniciativas individuales y colectivas…

La característica que mejor podría definir y englobar esta alternativa, quizás sería la democratización posibilitada por este medio, en todos y cada uno de esos aspectos básicos… Esta democratización supone, evidentemente, un serio conflicto y una amenaza para todos aquellos poderes e intereses actualmente consolidados y establecidos… y por supuesto, y con mayor motivo, para todas las corrientes puritanas que actúan como soporte y defensas de los mismos…

No es extraño, por tanto, que, desde un principio, gobiernos e intereses (de todo tipo) hayan pretendido establecer e imponer su control sobre este medio (y sobre sus usuarios)… Hasta ahora, los gobiernos más o menos totalitarios lo han tenido relativamente fácil, bloqueando o limitando, en sus territorios, el acceso a dicho medio… Hasta ahora, los gobiernos más o menos democráticos lo han tenido mucho más complicado, porque si bien lo han intentado, se han encontrado con importantes dificultades, técnicas y jurídicas, para llevar a la práctica sus propósitos…

Es en este conflictivo escenario de enfrentamiento de intereses donde habría que situar la relevante y más que preocupante irrupción del todopoderoso puritanismo norteamericano… sabedor de poder contar con medios técnicos a su alcance, con una amplia experiencia en poner la legislación al servicio de sus intereses (o a ignorarla si fuera necesario), y acostumbrado a imponer, liderar y rentabilizar todo tipo de cruzadas (incluso más allá de sus fronteras), este puritanismo norteamericano parece claramente decidido a imponer su control y sus restricciones en esta prometedora y globalizada alternativa que supone internet…


En efecto, con la utilización justificadora de la protección de los derechos de autor, EEUU estudia la aprobación de una nueva ley, la S.O.P.A. (Stop Online Piracy Act), que abre las puertas (al gobierno y a los agentes privados) para intervenir y controlar los contenidos y las actividades en internet, dentro de su territorio… Tal y como funciona, actualmente, internet, dicha intervención afectará no sólo a los usuarios de su territorio, sino a todos los usuarios, estemos donde estemos…

La aprobación de dicha ley también supondrá la legitimación internacional para que otros países se sumen a dicha cruzada, ampliando sus propios intentos de control y restricción de este medio… y quienes no lo hagan por gusto, con toda seguridad se verán presionados a hacerlo por imposición (como ha sucedido en tantas ocasiones)…

Dicha ley supondrá, de hecho, que todos los usuarios pasemos a ser considerados sospechosos de cometer actos delictivos… y una inmensa mayoría, directamente cómplices y delincuentes, y por tanto susceptibles de cualquier investigación, persecución y penalización…

Incluso antes de su aprobación (seguramente para publicitarla y legitimarla), el gobierno norteamericano, a través del FBI, ya ha dado un claro y serio aviso de sus evidentes intenciones, interviniendo y cerrando uno de los principales sitios de intercambio de la red, Megaupload, afectando, amenazando y criminalizando a los millones de usuarios, de todo el mundo, que utilizaban dicho servicio…


Personalmente, lamento que los autores (en general), para defender sus derechos, se estén prestando (a través de sus múltiples sociedades y compañías comerciales) a ser utilizados como excusa para lanzar y legitimar esta cruzada contra las libertades de todos, en este medio de internet… Y mientras persistan en esta complicidad, utilizaré mis derechos, como ciudadano y consumidor, para no apoyar sus reivindicaciones, y procurar no adquirir sus productos protegidos por estas leyes represoras y reaccionarias…

Personalmente, siempre he estado en contra de estos puritanismos totalitarios, a los que considero una de las mayores amenazas para el progreso, el desarrollo igualitario y las libertades, tanto individuales como colectivas… Y como ciudadano y usuario de este medio, utilizaré cuantos recursos estén a mi alcance para condenarlos y expresar mi rechazo a que, una vez más, traten de conseguir sus nefastos objetivos…

viernes, 13 de enero de 2012

CRECIMIENTOS

Las pasadas fiestas navideñas suelen ser un tiempo propicio para los múltiples encuentros familiares… Como mi familia es relativamente pequeña, hemos coincidido, prácticamente todos y en varias ocasiones, a lo largo de estos numerosos días festivos…

En una de estas últimas ocasiones, observé que una de mis sobrinas nietas (de unos poquitos años de edad), en apenas una semana, había crecido de forma más que evidente y hasta sorprendente…
Al comentarlo con sus papás me dijeron que era normal, ya que había pasado por uno de esos procesos infecciosos tan frecuentes en los críos (y más aún en esta época de invierno)…

Recordé aquel axioma popular que pone de manifiesto la relación entre estos procesos infecciosos (ataques a nuestro organismo) y sus consiguientes procesos febriles (defensas de nuestro organismo), con posibles crecimientos acelerados y casi repentinos (sobre todo a edades tempranas de nuestra vida)…
Pero como mis conocimientos en medicina son mucho menos que escasos, me surgió la duda de si es el proceso infeccioso el que da lugar a dicho crecimiento o si es dicho crecimiento (por gasto acelerado de recursos) el que propicia la predisposición a sufrir cualquier ataque a nuestro organismo…
Afortunadamente los papás de mi sobrina son médicos, así que me resolvieron mis dudas, explicándome que el proceso infeccioso genera toda una serie de mecanismos de defensa… y entre dichos mecanismos, un tipo de sustancias que son las causantes de que pueda producirse este crecimiento tan llamativo e inesperado…

Pero una vez resuelta esta duda médica y fisiológica (y como consecuencia de la misma), me surgieron un par de dudas más, para las cuales aún no creo haber encontrado una respuesta clara…
Los individuos y los múltiples grupos sociales (de los que formamos parte), no sólo crecemos (nos estancamos o menguamos) físicamente (en cantidad o número)… también lo hacemos desde otros muchos puntos de vista (emotivos, afectivos, intelectuales, estéticos, éticos, morales)…

Mi primera duda es si, a todo ese conjunto de posibles crecimientos, podría aplicárseles los mismos o similares criterios que se aplican a esos crecimientos físicos, manifiestos y acelerados… Dicho de otra manera ¿crecemos más a partir y como consecuencia de situaciones adversas, dificultades o crisis más o menos traumáticas?...

Es cierto que, en nuestra experiencia individual y colectiva, existen numerosas evidencias de estos crecimientos derivados de las múltiples adversidades encontradas a nuestro paso… Pero también existen innumerables evidencias de todo lo contrario, nefastas consecuencias, retrocesos, pérdidas y víctimas (de todo tipo), ocasionadas por esas mismas adversidades…


Desconozco si existen estadísticas fiables sobre ambas circunstancias opuestas y contradictorias… pero aunque las hubiera (y fueran cuales fueran sus resultados), he de decir que, a mí, personalmente, no me gusta ni me convence esta especie de condena a crecer “en contra de”, “a pesar de” o “en lucha con”… No es porque no crea que sea posible (y a veces, hasta inevitable), sino porque me niego a aceptar como “adecuados y convenientes”, los elevados riesgos y costes que siempre conlleva esta concepción de la vida, en el fondo, tan apocalíptica y de pura (y dura) supervivencia…

Y mi segunda duda es una lógica consecuencia de la primera: ¿por qué parece que confiamos, esperamos y hasta celebramos, tanto, esta forma de crecer “gracias” a las adversidades, y a pesar de ser plenamente conscientes de sus riesgos y sus costes?... ¿No será que confiamos poco en esa otra posible forma de crecer a partir y “gracias” a circunstancias propicias, positivas, motivadoras y alentadoras?...

Porque yo entiendo y comparto que se haga una valoración especial y añadida de quien protagoniza un determinado crecimiento a partir de unas circunstancias adversas e inevitables… pero lo que no comparto ni entiendo es que se pongan en valor, precisamente, esas condiciones adversas, como condición esencial de dicho crecimiento…

Los diferentes sistemas educativos pueden ser un buen ejemplo de ambas formas de entender el crecimiento de los individuos… La mayor parte de mi educación transcurrió en un sistema bastante alejado de los viejos castigos, las amenazas o las insoportables cargas y obligaciones… y aún así pude encontrar numerosas motivaciones (propias y ajenas) para interesarme por el crecimiento (el propio y el ajeno) … no creo que fuera sólo una cuestión de suerte… Ahora escucho, cada día más, que hay que volver a recuperar aquellas viejas técnicas y recursos desechados del “palo y la zanahoria” o “la letra, con sangre entra” … es decir, aprender y crecer a costa y en contra de lo que sea (incluso del propio protagonista de dicho crecimiento)…

Y lo mismo podría decirse de otros muchos aspectos, como la actual situación de crisis económica y mundial… Todo cuanto de positivo y alentador construimos durante décadas para potenciar un mayor, solidario y enriquecedor crecimiento, ahora se nos quiere vender como una amenaza y un peligro… para retornar a las más duras y adversas condiciones posibles, como única y celebrada forma de un determinado crecimiento "milagroso" (el de unos pocos, a costa de otros muchos)…


A mi edad, no espero ya crecer en muchas cosas… si acaso, y por aquello de las inevitables leyes de la naturaleza, más bien espero lo contrario, es decir, ir menguando… Por ello, me interesa poco esta apuesta por retornar a las nuevas/viejas formas de crecer a base de restricciones y palos… (ni mi cuerpo ni mi espíritu están ya para semejantes trotes)…

No aposté por esa forma de crecimiento (propio o ajeno) ni cuando era mucho más joven… mucho menos voy a hacerlo ahora, cuando poco puede afectarme…
Seguiré apostando, como siempre hice, por el crecimiento que puede surgir de la confianza, la estabilidad, el bienestar, la comprensión, el diálogo o la reciprocidad…
Y como hice siempre, seguiré lamentando y denunciando el elevado coste y las numerosas víctimas de esta ancestral tendencia sadomasoquista y antropófaga que, con frecuencia, parece caracterizarnos como especie…

miércoles, 28 de diciembre de 2011

SUPERBES y la NAVIDAD. (Capítulo 24)

2ª Parte
Como ya apuntamos al inicio, estas celebraciones navideñas se ubican, desde sus orígenes, en un período de cambio estacional (solsticio)… circunstancia acompañada y remarcada, desde hace muchos siglos (no en todas las culturas por igual), por el relevante hecho temporal que marca el fin de un año y el inicio del siguiente…

En el imperio romano (antes de su cristianización), estas fiestas eran conocidas como las Saturnales… Estaban dedicadas a Saturno (dios de la agricultura), marcaban el final del período de siembras invernales y anunciaban el inicio de un nuevo período de más luz (el sol invicto), que dejaba atrás las noches más largas y oscuras del año…

Esta idea de celebrar (y marcar) el paso o el transcurrir del tiempo, ya sea el nacimiento, el renacimiento o simplemente el cambio (real o virtual), siempre ha estado presente, de una u otra manera, en todas las culturas existentes… Y por tanto y por supuesto, no podía faltar en estas fusionadas y multiritualizadas celebraciones…

Según el antropólogo Akome Abebe, “Los loables propósitos, los nuevos proyectos, la renovación de ilusiones o, simplemente, los buenos deseos, constituyen una parte esencial de la expresión formal del ritual navideño”…

 
“Los más frecuentes y utilizados son aquellos que se desean o proponen a los demás… casi como un arma arrojadiza, especifica Akome Abebe… Quizás se deba a que la cosa se complica algo más, cuando tratamos de aplicárnoslos a nosotros mismos… porque como cada cual se conoce un poco mejor a sí mismo que a los demás, ya sabemos, de antemano, que quizás no sea el momento más oportuno para intentar proeza alguna”…

El intercambio de presentes, las ofrendas, los regalos, constituyen otro elemento básico de este conglomerado de rituales festivos…

Como explica Akome Abebe, “Dichas prácticas son una expresión de los lazos que se van creando en todo grupo o colectivo social… lazos que, a su vez, sirven de cohesión y sustento del mismo… Dichas prácticas son, en definitiva, una manifestación de pertenencia o integración, entre los individuos y los diferentes grupos”…

“En este caso particular y navideño, los grupos e individuos implicados son tantos y tan diversos, que las complicaciones surgidas y derivadas de dicho ritual pueden llegar a ser cuantiosas y de difícil solución… No viene mal, por tanto, contar con todo tipo de ayudas extras que permitan un mejor y más feliz desenlace”, aconseja Akome Abebe…

La profusa acumulación de celebraciones diversas (en tan poco espacio de tiempo), se convierte en todo un reto no apto para todos los espíritus…

“No es que no se vaya a poder salir de ellas, indemnes, vivitos y coleando… Porque salir, se sale (casi siempre), asegura Akome Abebe… Otra cosa bien diferente son los posibles daños colaterales y secuelas que puedan sufrirse y quedar para el resto de nuestra existencia… La lista de dichos daños es tan larga y diversa, que su catalogación, hasta ahora, ha resultado una tarea imposible de llevar a cabo”…

“Por todo ello, y aunque no sea estrictamente necesario, sí que puede resultar conveniente que cada cual establezca sus estrategias por adelantado… Personalmente, como experto estudioso del tema, suelo aplicar aquella estrategia de relajarse y disfrutar… cuanto sea posible, claro”, afirma Akome Abebe…

Hace poco escribía en algún lugar de este amplio y generoso mundo virtual que, para mí, lo más interesante de todo rito es su condición de ser una “caja vacía”… una caja que cada cual (y en cada momento) puede, si lo desea, rellenar con el contenido que estime más oportuno y apropiado… una caja que, incluso (y en cualquier momento), podemos mantenerla a medio llenar o completamente vacía…

En definitiva, se trataría de colocar el rito al servicio de cada individuo y cada grupo… Y no al revés… No sé si esto es siempre útil o posible.. A mí, personalmente, me ha servido y me sigue sirviendo… Y como creo que el antropólogo Akome Abebe, el alienígena SúperBES y su escudero el Pato, no deben andar demasiado en desacuerdo, me voy a unir a ellos (excepcionalmente y sólo en esta ocasión), para despedir esta entrada como es debido y supongo que esperado… de forma discreta, sencilla y sincera  :)


(Continuará)

Importante: se advierte que las escenas y hechos relatados han sido protagonizados por todo un superhéroe… No intenten reproducirlos en casa, por su cuenta, solos ni acompañados… ¡podrían ser altamente riesgosas para su salud física o mental!... (por el mismo motivo, dichas imágenes no deben utilizarse ni reproducirse, sin el conocimiento ni la autorización de su protagonista).

martes, 20 de diciembre de 2011

SUPERBES y la NAVIDAD. (Capítulo 23)

1ª Parte
Desde un punto de vista antropológico e histórico, existe un gran consenso sobre el origen de nuestras actuales fiestas navideñas… Dichos orígenes habría que ubicarlos en la “adaptación” y “reciclaje” de las antiguas y “paganas” celebraciones asociadas a los cambios estacionales… Dichos cambios estaban marcados por los llamados solsticios o momentos del año en los que, debido a la posición de la tierra respecto al sol, las horas del día o de la noche son máximas…

Fue la civilización cristianizada de occidente, por un lado, allá por el siglo III, y mucho más tarde, la cultura anglosajona protestante, por el otro, las que llevaron a cabo el cambio y relleno de los principales contenidos y formas que mantenemos en la actualidad…

Sea como fuere, a lo largo de los siglos, han sido diferentes y múltiples los factores, elementos y circunstancias que han ido conformando estas fiestas, convirtiéndolas en toda una rica y profusa amalgama de tradiciones, costumbres, ritos, significados o sentimientos tan diversos que resultaría un esfuerzo bastante inútil cualquier intento de racionalización de las mismas…

Más aún cuando la modernidad ha ido incorporando a dicha amalgama, fenómenos tan persuasivos y poderosos como la globalización, la mercantilización, el consumo o la "sutil" propaganda publicitaria…

Todo ello hace de estas fiestas, algo único e irrepetible (gracias a dios, y nunca mejor dicho)…

No obstante, y a pesar de lo expuesto, contamos con la experta y festiva opinión del antropólogo Akome Abebe que, muy amablemente (como no podía ser de otra manera), se ha ofrecido para compartir algunos de sus amplios y profundos conocimientos sobre el tema…

Según Akome, “En todo tipo de rito, tradición o costumbre, el factor formal tiene una importancia y un peso preponderante, muy por encima de su fondo o contenido… Algo que se manifiesta con especial y mayor relevancia (si cabe), en estas celebraciones navideñas… Como consecuencia de ello, señala Akome, las expresiones artísticas (sean del tipo que sean), se constituyen en un elemento básico y aglutinador del tremendo barullo o popurrí observado en las mismas”…

“Claro que, advierte Akome, si tenemos en cuenta que no todo el mundo muestra o posee el mismo nivel de capacidad o sensibilidad, para afrontar el reto de dichas manifestaciones artísticas, los resultados obtenidos son absolutamente dispares y de imposible clasificación o valoración… Con lo cual se alcanza un objetivo característico de estas celebraciones: Todo vale y todo es bien recibido, che”…

El consenso festivo y la amplísima convocatoria a participar y contribuir a su consolidación y engrandecimiento, se extiende rápidamente (incluso automáticamente), de forma que no hay que hacer especiales esfuerzos para adaptarse al mismo… más bien habría que decir que se requiere un serio esfuerzo para intentar mantenerse al margen de dicho consenso (y con escasas posibilidades de conseguirlo)…

Según Abebe, “Una de las muestras evidentes de este consenso colectivo y festivo, es el repentino y contagioso florecimiento de las buenas maneras, los buenos deseos compartidos, o el espíritu abierto, tolerante y dialogante, sin aparentes exclusiones ni fronteras”…

“Hay que reconocer que aún no se tiene muy claro si todo este amable y bondadoso florecimiento colectivo, responde a algún tipo de utopía, resguardada y oculta en el subconsciente de nuestra especie humanoide… o si se trata de una forma reivindicativa de alguna reclamación colectiva y reprimida desde los albores de nuestra existencia como tal especie…”, explica el antropólogo Abebe…

El carácter excepcional y definitivamente ecléctico que define todo este período de celebraciones navideñas aporta, sin duda, elementos a destacar y valorar… la fusión, el mestizaje o la tolerancia abierta y sin exigencias ni complejos… algo que libera y acerca no sólo a grupos sociales distintos y distantes, sino que también puede contribuir y contribuye a la liberación del individuo respecto al resto de la sociedad, potenciando el acercamiento mutuo entre semejantes sin más intermediario que la propia celebración festiva…

“Claro que hay que tener presente, matiza el experto Akome, que dicho eclecticismo también posibilita y facilita la presencia de todo tipo de elementos ávidos y dispuestos a aprovechar y rentabilizar (poco o nada desinteresadamente), estas excepcionales circunstancias de buenas y crédulas disposiciones, ya sean individuales y/o colectivas”…

Así de clarito nos lo explica Akome Abebe, “De todos es conocido aquella sentencia de a río revuelto, ganancia de pescadores… Y no hay mejor río revuelto que unas celebraciones navideñas, como así lo demuestra aquel ejemplar y representativo villancico que nos advierte y pone ante la evidencia de que nunca como en estas fechas, beben los peces en el río, pero mira cómo beben y beben y vuelven a bebé ”…

A partir de cuanto llevamos expuesto, una conclusión clara parece otearse en el horizonte:
¡No parece nada fácil aclararse entre tanto barullo festivo y celebrativo!...
¡Y menos aún, salir indemne del mismo!...
( “Ni falta que hace”, señala, cómo no, nuestro antropólogo Akome Abebe )…
¡Salvo, claro está, que seas un superhéroe, como SúperBES!
(algo que queda bien demostrado en las imágenes cedidas, amablemente, por el susodicho)…


(Continuará)

Importante: se advierte que las escenas y hechos relatados han sido protagonizados por todo un superhéroe… No intenten reproducirlos en casa, por su cuenta, solos ni acompañados… ¡podrían ser altamente riesgosas para su salud física o mental!... (por el mismo motivo, dichas imágenes no deben utilizarse ni reproducirse, sin el conocimiento ni la autorización de su protagonista).

jueves, 24 de noviembre de 2011

SUPERBES y el DEPORTE. (Capítulo 22)

2ª Parte
"El deporte no construye el carácter, sólo lo revela"
"No hay mejor sonido que el de la red, cuando el balón de básquet está cayendo"
"El fútbol no es cuestión de vida o muerte, es mucho más que eso"
...(cosas que se oyen por ahí, che)...
 
Continuando con nuestro recorrido por la amplia gama de deportes, nos encontramos con las pruebas de habilidad, puntería, tiro y tino… En ellas el pibe deportista intenta dejar claro que nada tiene que envidiar a personajes históricos como el elfo Légolas, Robin Hood, Guillermo Tell, Billy el Niño, Jesse James o Han Solo (de la guerra de las galaxias)…

Según Totieso, “Todos llevamos, dentro, un atleta tirador… No hay más que recordar nuestra infancia, en la que, quien más quien menos, todos hicimos nuestros pinitos intentando alcanzar, a pedradas, algún que otro plumífero volador… y hasta a algún que otro bípedo, humanoide y semejante”…

Nota: como puede valorarse en la imagen, estos deportes de puntería no pueden encuadrarse en los ya mencionados deportes de riesgo… En efecto, la seguridad es total y absoluta para el deportista (para los demás, quizás no tanto).

Volviendo al deporte rey, es decir el atletismo, nos encontramos con las apasionantes pruebas de saltos, donde el pibe trata de emular y superar (sin conseguirlo) las envidiables habilidades de especies tan prestigiosas como las pulgas, los saltamontes, los batracios, los conejos o los canguros…

Para Teponemo, “Estos deportes son una metáfora de la condición espiritual y trascendente de los humanoides… Llegar más lejos y más alto… alzarnos, elevarnos y rebelarnos contra nuestra condición más natural (demasiado terrícola y algo rastrera)… Eso sí (al menos por ahora), cayendo y retornando a ella (una y otra vez)… y sin poder (de momento), acabar de remontar el vuelo”…

Nota: como fácilmente puede apreciarse en la imagen, SúperBES (por su condición de superhéroe, claro está), nos lleva, a los humanoides, un cierto y relativo adelanto, en estas cuestiones.

En este complejo y profundo análisis sobre la realidad deportiva, no podían estar ausentes los llamados deportes de equipo, en los cuales prima, sobre todo, la acción conjunta y coordinada de los diferentes y múltiples pibes (más de dos) que participan y compiten con el conjunto que tienen enfrente… La exigencia del trabajo y el esfuerzo colectivo, el apoyo y la complementación de funciones diversas para la obtención de un fin común, hacen especialmente atractivos y sugerentes estos deportes…

“Claro que la cosa se enturbia un poco, explica Totieso, cuando nos detenemos a analizar dicho fin… correr con y tras un objeto, más o menos esferoide, tratando de alojarlo en algún agujero o entre varios palos… Toda una proeza que puede alcanzar cotas épicas y epopéyicas, dada la excesiva y hasta desorbitada valoración social alcanzada por muchos de estos deportes de equipo… Una valoración social que abarca todo tipo de aspectos… y entre los que destaca, cómo no, su irracional valoración económica”…

Nota: En esta pedagógica imagen, podemos ver a SúperBes (siempre atento a evitar los excesos irracionales), practicando uno de estos reconocidos y aclamados deportes… pero procurando, eso sí, no dejarse llevar por las muchas inconveniencias e incongruencias que suelen conllevar y congregar algunos de ellos, los también llamados como “deportes de masas”…

Afortunadamente, las nuevas tecnologías (y sobre todo, los medios de comunicación), han contribuido, sobremanera, a la popularización de los deportes en general (y de algunos de ellos, muy en particular), potenciando y animando su disfrute y su práctica…

A partir de su amplia y generosa experiencia, Totieso nos confirma que “Aunque aún persisten las formas clásicas y ya establecidas, el avance tecnológico nos permite una mayor personalización de las mismas… Hoy día, cualquiera (y hasta en la misma casa), puede adaptar todo este conjunto de prácticas deportivas a sus gustos, necesidades y condiciones particulares (físicas y/o espirituales)… Una adaptación que, sin duda, nos permite disfrutar y beneficiarnos de las indudables virtudes y ventajas que nos aportan las mismas”…

Nota: Como acreditado súperdeportista, Súperbés también participa, muy activamente, en estas nuevas modalidades deportivas que ofertan las nuevas tecnologías.

“Así que no esperes más, concluye Totieso, anímate y apúntate, hoy mismo, a cualquiera de los prestigiosos gimnasios -TePonemo Tokacha- … ¡Los resultados están plenamente garantizados!... (y si no conseguís los resultados esperados, también nos quedamos con tu dinero, che)”…

(Continuará)

Importante: se advierte que las escenas y hechos relatados han sido protagonizados por todo un superhéroe… No intenten reproducirlos en casa, por su cuenta, solos ni acompañados… ¡podrían ser altamente riesgosas para su salud física o mental!... (por el mismo motivo, dichas imágenes no deben utilizarse ni reproducirse, sin el conocimiento ni la autorización de su protagonista).

viernes, 11 de noviembre de 2011

SUPERBES y el DEPORTE. (Capítulo 21)

1ª Parte
Según las enciclopedias humanoides, podría definirse el deporte como un conjunto de prácticas y ejercicios físicos, sometidos a determinadas reglas y normas, y cuyo objetivo sería subrayar y potenciar diversos valores, como el bienestar y la salud, el entretenimiento, la habilidad, el reto o la competición…

Según estos elementos de partida, cualquier práctica más o menos reglada que conllevase un cierto esfuerzo físico, podría fácilmente alcanzar la consideración de deporte… desde fregar platos, barrer o pasar la fregona, hasta servir copas en un bar un viernes por la noche…
No obstante, tanta dispersión subjetiva no suele ser algo que nuestras sociedades estén muy dispuestas a tolerar… Por ello, y a lo largo de la historia, cada sociedad ha ido decantando y estableciendo (en base a criterios poco ortodoxos, todo hay que decirlo), qué y cuáles son los deportes a tener en cuenta y en consideración…

El prestigioso preparador físico Teponemo Totieso, en su libro Mens sana in corpore hodido, afirma: “En la actualidad (y desde hace mucho tiempo), la competición y el reto son los dos factores que pesan, sobremanera, a la hora de establecer la categoría y cualidad de un deporte… y como consecuencia, su más que posible rentabilización (sobre todo económica)”…

Con la inestimable ayuda de Totieso, y la colaboración de un superdeportista de élite y lujo como SúperBES, vamos a realizar un exhaustivo (y exhausto) recorrido por los deportes más reconocidos y valorados en la actualidad, dejando a cada cual, cómo no, que saque sus propias consecuencias…

Iniciemos este recorrido por el atletismo y las pruebas de velocidad, fijándonos en su llamada prueba reina, donde un pibe, a poco que se lo proponga, es capaz de recorrer la increíble distancia de 100 metros, en el increíble tiempo de 10 segundos…

“Teniendo en cuenta que una vivienda media puede tener, como mucho, 10 metros de largo (o de ancho), explica Totieso, mediante una sencilla regla de tres, puede concluirse que el pibe tardaría 1 segundo en ir de una punta de la vivienda, a la otra… Es decir que, en un minuto, podría recorrer 60 veces la susodicha vivienda… Si al susodicho pibe, en su deportivo esfuerzo, le dotásemos de una escoba o una fregona, en un par de minutos dejaría la casa como los chorros del oro… A eso se le llamaría rentabilización del esfuerzo (y lo demás es cuento)...”

Nota: a un superhéroe como SúperBES, los 100 metros se le quedan algo corto… por ello, como puede apreciarse en la imagen, él prefiere participar en los 500 km lisos (o encurveteados).

A continuación, pasemos a las pruebas de halterofilia o levantamiento de peso, donde el pibe, totalmente cachas, puede levantar, sin descuajaringarse, un centenar de kilos…

“Salvo en el caso de que el pibe se dedique profesionalmente a las mudanzas, poco puede decirse sobre la utilidad o rentabilidad de semejante alarde o prodigio, explica Teponemo… Se considera que este deporte es un claro vestigio heredado, una exaltación metafórica y romántica de aquellos tiempos en los que aún no se había inventado ni tan siquiera la rueda cuadrada… y todo había que cargarlo a las espaldas, claro...”

Nota: como puede observarse en el detalle de la imagen, SúperBes, respetuoso con las costumbres humanoides, a la hora de practicar este apasionante y vetusto deporte (siempre en modalidad de arrancada y con una mano), sólo modifica, un poco, el peso a levantar.

En nuestro exhaustivo repaso, no pueden faltar los llamados deportes de riesgo… En ellos, más que poner en juego facultades y habilidades, sobre todo lo que se pone en juego es el propio pellejo (o el del que tienes al lado)… Por tanto, el factor predominante y definitorio de estos deportes es el reto individual, con uno mismo o con algún ente metafórico y/o metafísico…

Según Totieso, “Aún no se tiene muy claro la motivación profunda y diversa que puede llevar a un pibe a la práctica de muchos de estos deportes… Se sospecha que algo tiene que ver el subidón de adrenalina originado durante el mismo, y el consiguiente e inmediato colocón experimentado por dicho pibe…”


“En principio, estas características de los deportes de riesgo, pudieran parecer contradictorias con algunos de los elementos que definen el deporte, como la salud, el bienestar, el entretenimiento… Y, en efecto (y por más vueltas que le demos), lo son, señala Teponemo, pero hemos de recordar que las contradicciones forman parte esencial e indisoluble de la especie humanoide… y el deporte de riesgo es una actividad, como otras muchas, que lo ponen de manifiesto…”

Nota: como puede constatarse en estas espeluznantes imágenes, hasta un superhéroe como SúperBES puede encontrarse en serias y graves dificultades durante la arriesgada práctica de estos deportes arriesgados.

(Continuará)
 
Importante: se advierte que las escenas y hechos relatados han sido protagonizados por todo un superhéroe… No intenten reproducirlos en casa, por su cuenta, solos ni acompañados… ¡podrían ser altamente riesgosas para su salud física o mental!... (por el mismo motivo, dichas imágenes no deben utilizarse ni reproducirse, sin el conocimiento ni la autorización de su protagonista).

viernes, 4 de noviembre de 2011

DEBATES... y dudas

Reconozco que, desde muy joven, participé en todo tipo de debates, y sobre todo tipo de asuntos habidos y por haber (hay muchos que piensan, no sé bien por qué, que los debates sólo afectan a cuestiones políticas y por tanto son cosa de los políticos)…

Eran otros tiempos, distintos, pero creo que ni más fáciles ni más difíciles para promover debates, organizarlos o simplemente participar en ellos… como parte activa o como simple espectador interesado y convencido de la necesidad y utilidad de los mismos…

Desde entonces ha llovido mucho y podría decirse que mi experiencia ha sido larga y muy variada…
Creo que aprendí mucho “a través de ellos”, que no es lo mismo que decir “gracias a ellos”… Aprender no sólo hace referencia a lo positivo, también a lo que no lo es tanto, e incluso a aquello que es manifiestamente negativo…


Creo que soy sincero al reconocer que no recuerdo ni guardo constancia de ni un solo debate que determinara o cambiara, en lo más mínimo y por sí sólo, la forma de pensar, actuar o vivir de ninguna persona (incluyendome a mí mismo, por supuesto)…

Quizás sea porque pronto empecé a entender y concebir el debate sólo como una posibilidad más de escuchar, expresar, compartir y enriquecerse… Todo lo demás creo que poco o nada tiene que ver con el debate en sí mismo, y sí mucho con lo que cada cual decide hacer con cada una de las muchas posibilidades que se le van presentando cada día y a cada instante…

Es lógico, por tanto, que, aún hoy día, me siga sorprendiendo la numerosa lista de términos que suelen acompañar y cualificar la inmensa mayoría de los debates… “oponente, adversario, enemigo, vencedores, perdedores”… Términos más propios y cercanos a un combate que a un debate… Términos que hasta son inmediatamente cuantificados y convenientemente subrayados como elementos de partida y como resultados, antes, durante y después del correspondiente debate de turno (dichosa estadística y benditos medios de comunicación)…


Igual es que muchos consideran que, en efecto, un debate no es más que un combate más o menos ¿civilizado?… Y en ese contexto, ya me sorprende mucho menos la más que amplia variedad de todo tipo de recursos, manipulaciones, insultos y agresiones, destinados a la aniquilación del supuesto enemigo… y para conseguir, así, la supuesta y ansiada victoria (no se sabe bien en qué o sobre quién)...


Y lo que ya no me sorprende nada son esos supuestos debates en los que se procura congregar a quienes piensan y sienten de la misma manera, excluyendo, por cualquier medio, a quienes piensan y sienten de manera diferente… No me sorprende porque, curiosa y contradictoriamente, ese tipo de supuestos debates son el mejor y más evidente ejemplo de que un debate no aspira a cambiar nada… Es más, en estos casos sólo aspiran a servir como exultante autoafirmación sorda, ciega y cuasi fanática…

No es que, con el paso del tiempo, haya renunciado a aquella joven convicción de la necesidad y la utilidad del debate… Creo que tan sólo se ha ido transformando mi concepción sobre los mismos, haciéndose más sencilla y con menos aspiraciones… Una concepción más próxima a la charla con un amigo, compartiendo un café o una copa… Una charla de la que, tras la despedida, uno sólo guarda la inmediata sensación de haber disfrutado (por el motivo que sea) y no haber perdido el tiempo… Una charla que, al día siguiente, muy probablemente ya habremos olvidado… Una charla que, sólo al cabo de los años (y de forma difusa y poco  clara), uno sabe que puede encontrar en el atiborrado cajón donde vamos guardando (un tanto indiscrimadamente) todo aquello que, alguna vez, pudo contribuir (sabe dios de qué manera) en nuestra forma de sentir, de pensar, de ser…


A mediados del siglo pasado, cuando las democracias formales aún daban sus primeros pasos, y las reivindicaciones y conquistas de las “Libertades De” comenzaban un complejo y largo proceso (en el que aún nos encontramos), ya hubo quienes señalaban la necesidad de plantearse un proceso posterior mucho más complejo todavía, el de las “Libertades Para”…

No tengo claro yo, en qué momento andamos actualmente… Ni tampoco tengo claro si es momento de exigirnos algo más… No tengo claro, por ejemplo, si es suficiente, por el momento, concebir el debate, sólo como soporte de la Libertad De expresión, para que cada cual pueda decir todo aquello que estime oportuno (igual con eso ya nos aviamos)… O si sería conveniente empezar a esperar del debate, algo más… Aunque sólo fuera atender y preocuparnos, también, por los objetivos (y la utilidad) de aquello que decimos (o callamos)… y por la utilidad (y los objetivos) de lo que puedan decir (o callar) los demás…


No. no lo tengo claro… igual, todavía es demasiado pronto…
y habrá que seguir esperando un poco más…

viernes, 28 de octubre de 2011

SUPERBES y la PATRIA. (Capítulo 20)

2ª Parte
Todos los mecanismos de socialización generan ventajas e inconvenientes, soluciones y problemas al individuo que participa de ellos y que, a través de ellos, se integra en grupos y colectivos de otros individuos…

Uno de las ventajas y/o inconvenientes fundamentales, es la gestión de dichos colectivos, sus prioridades, sus objetivos, sus valores, su funcionamiento… Según sea el papel o protagonismo que dicho individuo juega (o puede jugar) en dicha gestión, el tipo de socialización resultante puede ser muy diferente…

Según el experto estadista Tekoloko Lashapita, “la patria es uno de esos mecanismos de socialización en los que el individuo integrante parece tener un papel poco relevante en su gestión… Su participación podría definirse más como una adhesión, a veces voluntaria y con frecuencia exigida… Esta peculiaridad, por un lado resulta mucho más “cómoda” para dicho individuo, pero por otro, puede conllevar importantes riesgos”…


La lógica y natural aspiración del individuo, a una identidad propia, conlleva siempre un énfasis en la diferencia del otro y con el otro…El enfoque y la utilización de dichas diferencias son múltiples y diversas… desde el intercambio y el enriquecimiento mutuo que aportan (o puede aportar) dichas diferencias, hasta la competencia, la rivalidad, el recelo o el rechazo de cuanto se supone o se establece como diferente…

Según Tekeloko, “La gestión delegada (por parte del individuo), o impuesta (por parte de unos pocos), que suele caracterizar el fenómeno patriótico, facilita enormemente la utilización de estas aspiraciones identitarias del individuo… Por tanto, no resulta extraño que, a lo largo de la historia, este fenómeno patriótico haya sido utilizado como uno de los más firmes baluartes de todo tipo de aislamientos, fronteras, exclusiones y marginaciones”…


“Es más, continua Tekoloko, pasar del rechazo y la rivalidad, al enfrentamiento y/o agresión (mutua o unilateral), más que posible, en el fenómeno patriótico, casi podría decirse que resultase una consecuencia lógica y esperable (por no decir inevitable)… Tanto es así que, afortunadamente, la propia realidad patriótica, a veces, se siente en la ¿responsabilidad? de arbitrar recursos que suavicen y alivien la más que evidente tensión que ella misma genera”…


Las múltiples contradicciones que existen en el fenómeno patriótico, quizás puedan observarse, también, en cualquier otro mecanismo de socialización… Quizás el problema no esté tanto en la existencia de dichos mecanismos que, evidentemente, son necesarios e imprescindibles para el individuo, sino en el tipo de mecanismos colectivos que somos capaces de crear, mantener y alimentar… El protagonismo que tiene el individuo en la gestión de dichos mecanismos podría ser un elemento básico para valorar la validez de los mismos… La simple adhesión (heredada o impuesta), no parece que sea, siempre, suficiente... a veces, quizás no sea ni tan siquiera deseable…

En su epílogo, el tratadista Tekoloko, finaliza diciendo: “A fin de cuentas, la patria, como cualquier otro atributo del individuo, al igual que “nace” y “se hace” con dicho individuo, también “muere y desaparece” con él”…


(Continuará)

Importante: se advierte que las escenas y hechos relatados han sido protagonizados por todo un superhéroe… No intenten reproducirlos en casa, por su cuenta, solos ni acompañados… ¡podrían ser altamente riesgosas para su salud física o mental!... (por el mismo motivo, dichas imágenes no deben utilizarse ni reproducirse, sin el conocimiento ni la autorización de su protagonista).