viernes, 11 de noviembre de 2011

SUPERBES y el DEPORTE. (Capítulo 21)

1ª Parte
Según las enciclopedias humanoides, podría definirse el deporte como un conjunto de prácticas y ejercicios físicos, sometidos a determinadas reglas y normas, y cuyo objetivo sería subrayar y potenciar diversos valores, como el bienestar y la salud, el entretenimiento, la habilidad, el reto o la competición…

Según estos elementos de partida, cualquier práctica más o menos reglada que conllevase un cierto esfuerzo físico, podría fácilmente alcanzar la consideración de deporte… desde fregar platos, barrer o pasar la fregona, hasta servir copas en un bar un viernes por la noche…
No obstante, tanta dispersión subjetiva no suele ser algo que nuestras sociedades estén muy dispuestas a tolerar… Por ello, y a lo largo de la historia, cada sociedad ha ido decantando y estableciendo (en base a criterios poco ortodoxos, todo hay que decirlo), qué y cuáles son los deportes a tener en cuenta y en consideración…

El prestigioso preparador físico Teponemo Totieso, en su libro Mens sana in corpore hodido, afirma: “En la actualidad (y desde hace mucho tiempo), la competición y el reto son los dos factores que pesan, sobremanera, a la hora de establecer la categoría y cualidad de un deporte… y como consecuencia, su más que posible rentabilización (sobre todo económica)”…

Con la inestimable ayuda de Totieso, y la colaboración de un superdeportista de élite y lujo como SúperBES, vamos a realizar un exhaustivo (y exhausto) recorrido por los deportes más reconocidos y valorados en la actualidad, dejando a cada cual, cómo no, que saque sus propias consecuencias…

Iniciemos este recorrido por el atletismo y las pruebas de velocidad, fijándonos en su llamada prueba reina, donde un pibe, a poco que se lo proponga, es capaz de recorrer la increíble distancia de 100 metros, en el increíble tiempo de 10 segundos…

“Teniendo en cuenta que una vivienda media puede tener, como mucho, 10 metros de largo (o de ancho), explica Totieso, mediante una sencilla regla de tres, puede concluirse que el pibe tardaría 1 segundo en ir de una punta de la vivienda, a la otra… Es decir que, en un minuto, podría recorrer 60 veces la susodicha vivienda… Si al susodicho pibe, en su deportivo esfuerzo, le dotásemos de una escoba o una fregona, en un par de minutos dejaría la casa como los chorros del oro… A eso se le llamaría rentabilización del esfuerzo (y lo demás es cuento)...”

Nota: a un superhéroe como SúperBES, los 100 metros se le quedan algo corto… por ello, como puede apreciarse en la imagen, él prefiere participar en los 500 km lisos (o encurveteados).

A continuación, pasemos a las pruebas de halterofilia o levantamiento de peso, donde el pibe, totalmente cachas, puede levantar, sin descuajaringarse, un centenar de kilos…

“Salvo en el caso de que el pibe se dedique profesionalmente a las mudanzas, poco puede decirse sobre la utilidad o rentabilidad de semejante alarde o prodigio, explica Teponemo… Se considera que este deporte es un claro vestigio heredado, una exaltación metafórica y romántica de aquellos tiempos en los que aún no se había inventado ni tan siquiera la rueda cuadrada… y todo había que cargarlo a las espaldas, claro...”

Nota: como puede observarse en el detalle de la imagen, SúperBes, respetuoso con las costumbres humanoides, a la hora de practicar este apasionante y vetusto deporte (siempre en modalidad de arrancada y con una mano), sólo modifica, un poco, el peso a levantar.

En nuestro exhaustivo repaso, no pueden faltar los llamados deportes de riesgo… En ellos, más que poner en juego facultades y habilidades, sobre todo lo que se pone en juego es el propio pellejo (o el del que tienes al lado)… Por tanto, el factor predominante y definitorio de estos deportes es el reto individual, con uno mismo o con algún ente metafórico y/o metafísico…

Según Totieso, “Aún no se tiene muy claro la motivación profunda y diversa que puede llevar a un pibe a la práctica de muchos de estos deportes… Se sospecha que algo tiene que ver el subidón de adrenalina originado durante el mismo, y el consiguiente e inmediato colocón experimentado por dicho pibe…”


“En principio, estas características de los deportes de riesgo, pudieran parecer contradictorias con algunos de los elementos que definen el deporte, como la salud, el bienestar, el entretenimiento… Y, en efecto (y por más vueltas que le demos), lo son, señala Teponemo, pero hemos de recordar que las contradicciones forman parte esencial e indisoluble de la especie humanoide… y el deporte de riesgo es una actividad, como otras muchas, que lo ponen de manifiesto…”

Nota: como puede constatarse en estas espeluznantes imágenes, hasta un superhéroe como SúperBES puede encontrarse en serias y graves dificultades durante la arriesgada práctica de estos deportes arriesgados.

(Continuará)
 
Importante: se advierte que las escenas y hechos relatados han sido protagonizados por todo un superhéroe… No intenten reproducirlos en casa, por su cuenta, solos ni acompañados… ¡podrían ser altamente riesgosas para su salud física o mental!... (por el mismo motivo, dichas imágenes no deben utilizarse ni reproducirse, sin el conocimiento ni la autorización de su protagonista).

2 comentarios:

Neogeminis :

Como era de esperar, nuestro venerado Super Bes es amante de los deportes de alto riesgo! jejeje. No podía ser de otra manera!...al fin de cuentas es un super héroe!
Por mi parte te cuento que no soy nada deportiva ni amiga de las competencias. Apenas practico pilates por prevención a futuras complicaciones degenerativas! =)

Un abrazo grande para ambos!

Anny :

jajajaa, jajja, es que si algo me encanta de estos relatos es el nombre tan especial de los maestros de referencia, jajja, teponemototieso, jajaja, tienes cada ocurrencia!
Yo en cambio si soy de deportes y competencias, eso si, los extremos ni pensarlo, habrase visto, con lo que meencanta a mi la fregadera voy a ir a buscar a la muerte solo porque si, noooooo, loca pero no psiquiatrica, jajaj.
Besos Javvy!!
Un abrazo Monique, en un ratito va mi foto!!!

Anny