jueves, 23 de septiembre de 2010

..Y JOHNNY COGIÓ SU FUSIL..

Por necesidad y por ley, hace años que todos los “productos perecederos” están obligados a llevar, bien visible, y de forma clara y entendible, su fecha de caducidad.. En realidad también la llevan, incluso aquellos productos que no son considerados, legalmente, como tales (las garantías y todo el complejo mundo de normas, revisiones, inspecciones o chequeos dan fe de ello).. No es más que el reconocimiento de un hecho evidente : ! todo, en esta vida nuestra, es perecedero !..
Bueno, todo, menos, al parecer, el ser humano..

Dicho así, suena a una solemne estupidez, porque todos sabemos que el ser humano es tan perecedero como todo lo demás.. Yo me atrevería a decir que lo es, aún más, porque es consciente de dicha condición.. y eso le convierte en indefenso y vulnerable.. más propenso que ninguna otra criatura o producto a precipitar y agravar, con su angustia y sufrimiento, su natural y propia caducidad.

A pesar de ello (o quizás por ello), desde el momento mismo de nacer, al igual que nos lavan, eliminando los restos de nuestra anterior no-existencia, parece que también nos borran (o al menos lo intentan), cualquier indicio o sombra de nuestra condición perecedera.. y de esta manera, los seres humanos y su entorno, comenzamos una alocada, arriesgada y, a veces, hasta patética carrera en busca de una más que probable inexistente e imposible inmortalidad..

Al servicio de semejante e inútil obsesión, colocamos toda una amplísima batería de códigos y legislaciones, costumbres y tradiciones, moralidades e ideologías, dioses y creencias..
Y al frente de todas ellas, cómo no, dejamos que se instalen todo tipo de administradores y controladores..

El negocio, la rentabilidad y, sobre todo, el control sobre los más importantes aspectos de nuestra existencia, está, por tanto, más que asegurado: nos dirán (o dictarán) lo que tendremos que comer, lo que tendremos que pensar, lo que tendremos que sentir, lo que tendremos que creer, lo que tendremos que hacer, que soñar, que desear, que gozar, que sufrir.. Y también nos dirán (o dictarán) cómo y hasta cuando tendremos que hacerlo… fijarán los premios y castigos de nuestra buena o mala conducta.. Y sobre todo, se apropiarán del único y mayor bien que poseemos y que, por tanto, quizás nos debería de pertenecer en propiedad absoluta y exclusiva: !nuestra propia vida!..

Y los seres humanos aceptamos, gustosos y encantados, a cambio de la tierra y/o la inmortalidad prometida.. o al menos, a cambio de intentar seguir ocultando e ignorando nuestra condición perecedera.. Y para ello estamos dispuesto a hacer cuanto sea necesario, a pagar cuanto haga falta… !incluso a vender nuestra propia vida a cualquier diablo!..

  
Aquel lunes por la tarde, Johnny se duchó pronto, apenas levantado de la siesta que nunca existió.. A las siete de la tarde tenía cita en el centro de salud.. Por enésima vez (y en el enésimo sitio), tenía que ejercer de intermediario entre la persona a la que cuidaba y quería, y el resto de la sociedad.. En teoría, su papel se lo debía conocer al dedillo.. Sin embargo, aquella vez era diferente.. Iba (y se sentía) sólo, tremenda y abrumadoramente sólo.. Y también iba mínimamente (o quizás demasiado) preparado para aquella cita.. Sabía, de antemano, el diagnóstico que le iban a dar.. Sabía, de antemano, la pregunta que tenía que hacer.. Y sabía, de antemano, la respuesta que iba a recibir..

..Ya en la consulta, donde tantas veces había acudido como acompañante durante los últimos años, Johnny escuchó, tranquilo y resignado, el diagnóstico esperado y las explicaciones de la doctora, a la que conocía, también, desde hacía bastantes años.. Cuando la doctora acabó de hablar, Johnny pensó sólo en su persona ausente y querida.. e hizo la pregunta que tenía que hacer: -“si la evolución de la enfermedad avanza, y ella no tiene capacidad ni fuerzas para soportarla, ¿existe alguna posibilidad de ayudarla para acortar el proceso de su enfermedad y de su sufrimiento?”- .. Y Johnny recibió la respuesta esperada, más en el fondo ("ninguna posibilidad"), y quizás algo menos, en la forma.. porque Johnny hubiera deseado escuchar menos justificaciones de códigos deontológicos, morales o penales, y unas pocas palabras más de comprensión y apoyo.. aunque dichas palabras no hubiesen cambiado nada..

..Y Johnny salió de aquel centro de salud, como había entrado.. sólo, tremenda y abrumadoramente sólo.. Entró en el primer bar que encontró abierto y pidió una cerveza.. y mientras se la tomaba, se repetía las palabras que suelen decirse en estas ocasiones: “así es la vida” .. sólo al ir acabando aquella fría cerveza (y quizás algo animado por la misma), Johnny se atrevió a decirse y a decir: “así sólo es la  vida que nos hemos montado.. !hasta que seamos capaces de cambiarla!”..

13 comentarios:

TERE :

Densito ¿eh?...me refiero al texto.
No tengo muchas ganas de comentar, pero bueno.. estamos muy equivocaitos, mientras le echemos la culpa o el mérito a Dios no nos responsabilizaremos de nuestros actos, vendemos la vida por ganarnos el pan, bailamos al son de los que tienen el dinero (poder) y "semos güenos" para ganarnos la vida eterna o no sé que gaitas...no hay más vida que esta...y Dios (si existe) no nos putea, nos puteamos los unos a los otros y la muerte es inevitable pero el sufrimiento no siempre y hay millones de personas sufriendo para que algunos vivan como dioses y si alguién espera que se bajen del trono por propia voluntad la llevan guapa...
Se que el sufrimiento de un ser querido duele más que la muerte...
Besos
Lo mismo vuelvo otra vez y lo explico con otras palabras...

Neogeminis :

Una cruda manera de mostrar nuestras debilidades, miedos y carencias ancestrales...intentamos esquivar el final anunciado,es cierto, pero, es necio e inútil que así lo hagamos?..la fe y la esperanza no nos suaviza la vida mientras dura?...sería muy distinta la existencia si la asumiéramos como una simple sentencia de muerte.


un abrazo.

Javier D :

Hace no mucho, aparecieron, por acá, unas declaraciones públicas y publicadas de un determinado alto ministro de una determinada confesión religiosa.. En aquellas declaraciones, brutales (y brutas), aquel “buen señor” (ovispado, él), hacía toda una exaltación de la persecución y la detención ilegal, la tortura, el sufrimiento extremo, y hasta la ejecución.. incluso llegaba a proponer dichas realidades como formas gloriosas y modélicas de alcanzar no sé qué glorioso destino.. El objetivo de aquellas espeluznantes declaraciones no era otro que el desprestigiar y denunciar algunas prácticas profesionales, médicas, hospitalarias y legales, que se proporcionaban a determinados pacientes, con determinadas enfermedades terminales, en su más avanzado proceso terminal.. prácticas que, por acá, se encuadran en los llamados “cuidados paliativos”, y que se utilizan para tratar de reducir el sufrimiento extremo..
Lo más curioso es que pocas voces (por no decir ninguna), se oyeron como respuesta a aquellas, para mí, inaceptables declaraciones.. igual es que, por acá, no resultaban tan singulares ni tan inaceptables..

Hola, Mónica,
coincido, completamente, en esa necesidad que tenemos de elaborar y proponer todo tipo esperanzas.. quizás sea una de nuestras formas, diferenciadas y específicas, de expresar y reflejar nuestro sentido de la supervivencia.. Yo sólo me atrevería a añadir que, quizás, esas esperanzas no tienen por qué estar, siempre y para cualquier aspecto, alejadas de algunas realidades tan fundamentales y básicas de nuestra existencia.. es más, igual, a veces, ese acercamiento y compromiso con determinadas realidades, proporcionan apoyo y consistencia a nuestras propuestas de esperanzas..

Hola, Tere,
a mí me gustaría pensar que toda creencia, ideología, institución.. puede y debe estar (o debería estar), al servicio de los individuos que las crean, porque las necesitan.. lamentablemente, como señalas, el complejo proceso posterior, su desarrollo, sus aplicaciones concretas, las subjetividades a las que están sometidos, etc.. ponen en videncia que esos objetivos iniciales no resultan nada fáciles de conseguir.. bueno, pues igual habrá que continuar intentándolo, proponiendo y realizando cambios.. o rechazando todo aquello que signifique un claro obstáculo para nuestro desarrollo individual y colectivo.. Creo que nunca será fácil, pero, a mí, no se me ocurre otra manera de conseguirlo (o al menos de intentarlo)..

Besotes

Ciberbruja :

Hola TrasTito!!
Digerir realidades crudas y duras como la de que desde que nacemos estamos muriendo no es fácil a priori.
Creo que la principal causa además, evidentemente, del innato instinto de supervivencia animal es el hecho de tener una conciencia contaminada con infinitud de creencias, opiniones ,supersticiones y demás motivos culturales que determinan nuestro "breve" paso por este único supuesto mundo habitable(dependiendo de la suerte de condiciones de vida que te haya tocado)
En fin, que creo que las masas nos dejamos llevar porque es muchísimo más fácil y cómodo que alguién nos abra el camino que batallar para hacer uno nuevo...
Náaaaaaaaaa, corazón, que no hay coraje suficiente para arreglar el mundo...al menos que yo sepa...
BESOS para que no te falten y un abrazo apretaíto a Johnny ,que seguro que sabía que se lo iba a dar.
Aún así, predecible, me late darselo.

centauro purpura :

Hola padrinete, bueno te cuento por si no te enteraste todavía que todos estamos matriculados en la escuela de la vida y que el maestro se llama tiempo.
Ahora no se porque ni de dónde viene, pero el hombre tiene la manía de querer asegurar todo, por eso se inventaron las pólizas de seguros, las hay para todo, qué ridículo suena eso de "póliza de vida" que en definitiva la cobran y disfrutan los herederos joder!!!.
Personalmente adhiero a que cuando no hay nada más que hacer... prolongar la vida no tiene sentido, y me parece correcto que médicos y familiares se pongan de acuerdo para ayudarnos a abandonar el traje.. En mi familia desde hace años cuando estos temas no se conocían, se optó por ello, y mis hijos saben bien, porque lo hemos charlado, que si me pasa algo de lo que no tengo retorno... deben ayudarme a partir más rápido..
Te dejo che.
Besuqueo y abracete padrinete.

Javier D :

Hola, Bdrujita,
coincido en esas dificultades para asumir determinadas realidades, por su crudeza.. ahora, resulta curioso que otras realidades, igual de crudas (o más), no sólo las llegamos a asumir, sino que las incorporamos, como un elemento más, a nuestra vida cotidiana, individual y colectiva.. Igual es una consecuencia de nuestra condición de seres selectivos y subjetivos..

Hola, Alci,
sip.. a veces no queda otra que emprender caminos, más o menos, individualmente.. eso sí, añado, con la esperanza de que alguno de esos caminos, poco a poco, vayan siendo frecuentados y recorridos por otros más individuos.. y quien sabe si, algún día, hasta por una gran mayoría..

PD: bué, Alci, pero conmigo no contés para el temita de “despedirte”, ¿eh?.. ejej.. no vaya a ser que se me vaya la mano.. !y arme un estropicio!, che.. ejejejj

Besotes

Natàlia Senmartí Tarragó :

Mucho me interesa lo que dices, Javier.
Tenemos data de caducidad como los chorizos, pero el código de barras no lo sabemos. Nos escapamos si queremos, con fatigas sin cuento, de todo el cuento que nos han montado, salgamos de la nevera a la vida, es lo que importa, es lo que tenemos a ciencia cierta. Por el camino, seguro, encontraremos gente, tampoco podemos estar de acuerdo con la humanidad entera, podemos, eso sí, intartar hablar sobre la "cosa", que hablar ya es mucho, digo yo o me equivoco.
Me apunto a ver lo que dices y a decir la mía en tu casa, gracias y !salve!

G a b y* :

Seguro que existen sobre el tema tantos modos de pensar como personas, cada cual con sus creencias, sus vivencias, sus concepciones de la vida y de la muerte, su cultura, en fin... pero, en el momento particular, íntimo y de uno solito frente a la situación que se presenta, terminal, dolorosa y ya sin vueltas, poco vale lo que digan los demás. Soy de las que piensan que cada uno es dueño de sí mismo. Si lo es para tomar otro tipo de decisiones, como dónde vivir, qué estudiar, con quién formar pareja... lo es también para determinar su final.
Alguien dijo que el "el hombre no necesita vivir todo el tiempo que pueda, sino todo el que quiera"... Y en situaciones límite, esa opción, no me parece rechazable.
Besitos al vuelo!
Gaby*
Se me vino la primavera cheeeee!!!

Javier D :

Hola, Natalia,
Bienvenida por acá.. comparto esa importancia de la palabra como vehículo de expresión y comunicación (y a veces, hasta puede que de transformación). Creo que este medio nos ofrece, muy especialmente, esa posibilidad de intercambio.. Igual no siempre estaremos acertados, ni seremos capaces de aprovecharla, pero esa posibilidad siempre estará ahí.. y desde este pequeño rincón, al menos, estaremos dispuestos a enriquecerla, aunque sólo sea un poco..
PD: bué, no dejo de darle vueltas a lo de que “somos como chorizos”.. ejej.. no sé si, en este caso, la comparación es o no muy apropiada.. ejejj.. es que, como que abre el apetito, che.. ejej.. (es broma, ¿eh?)

Hola, Gaby,
esa frase que dejaste, y los muchos sentires y significados que pudiera conllevar, creo que podrían ser una buena apuesta.. no sé si como una realidad.. pero sí como una cierta utopía, capaz de abrir caminos a realidades más cercanas y cotidianas.. sobre todo porque pone ese énfasis en la vida como un bien personal, cuyos principales gestores deberíamos ser cada uno de nosotros..
PD: tomátelo con calma, Gaby.. que la primavera es larga (más luego el largo verano)…. náa, es envidia cochina, che.. ejej.. !a disfrutarla cuanto podais!..
Besotes

centauro purpura :

Bué padrinete que nos conocemos entre nos... y no me darías una mano simplemente porque eres muy vagoooooo joooooooooo, Pero me gustaría que estuvieras ahí agitando tu manito y sonriendo..
besuqueo y abracete pradrinete Javito.

Javier D :

..joo, Alci.. ¿y no podíamos dejarlo en, sólo, un poco vaguito?.. ejej.. buée, vaale.. si sólo hay que agitar la manita y sonreir.. !estaremos ahí, che!.. (pero nada de usar la motosierra, ¿eh?, que enseguida me ciego, che.. ejejj)..
Besotes

Anónimo :

Pssst... Anónimo... ¿Sabes? Yo siempre he pensado que me gustaría ser como cualquier producto que lleva su fecha de caducidad, pero pasar por la vida sin enfermedad ni dolor alguno... (Irme preparando mientras, para dormirme para siempre...) Porque en realidad a mí eso me intranquiliza más que la muerte... Tal vez un punto de vista extraño o muy personal (de ésto, no hablo nunca por aquí, pero... Va...) Mi madre padecía de Esclerosis Múltiple desde que yo nací y desde siempre viví esa experiencia con naturalidad pero a su vez con mucha rebeldía ante cada brote, considerándolo siempre todo muy injusto y... Nunca pude soportar eso de que el sacrificio del dolor hacía que alguien se ganara "la Gloria" Pienso que se deben poner todos los medios posibles para que no haya que hacer tal sacrificio... Que tenía que tratarse en todos los casos simplemente de ponerse en la piel del que lo sufre... Pero dentro, dentro y, entonces ya si eso...
Ven aquí que te de un abrazo grande que se me ha metido una cosita en los ojos y casi no veo las letras >---O---< ¡Muah! ¡Muah! ¡Muah!
Anónima

Cris :

...Considero que la libertad humana, no condiciona la vida, ni la muerte. Van absolutamente juntas; Una es la sombra de la otra. Acabo de vivir lo que describiste, y mientra vivia el solitario dolor, de un esperado final. Lo "terminal" se esfumó, desapareció...milagro? fe? esperanza?. No lo sé. Si todo hubiera sido diferente, (o dependiera de mi) dejaría a la libertad decidir el deseo y la forma de morir.

Un abrazo.
Cristina