miércoles, 14 de julio de 2010

EL PEATÓN INVISIBLE

Hasta las primeras décadas del siglo pasado los núcleos urbanos eran de los ciudadanos "de a pie". Las ciudades estaban pensadas por y para dichos ciudadanos; sus calles, plazas, paseos, alamedas, bulevares... eran diseñados para caminantes, paseantes, peatones y habitantes-residentes... Los diversos transportes, carros, carromatos, carruajes, carrozas, coches de caballos (todos de tracción animal), eran integrados, sin muchos traumas ni complicaciones, como un elemento más de la movilidad urbana-peatonal (quizás su mayor inconveniente era de tipo higiénico, por aquello de sus "cagadas y meadas")...

El desarrollo industrial dio lugar a la concentración y desarrollo urbano, y a un brutal incremento de las grandes distancias y la movilidad urbana.
Ante esta nueva realidad, la aparición e incorporación del vehículo motorizado, iba a cambiar de forma radical, y para siempre, la ciudad moderna, y sobre todo, iba a cambiar su carácter y diseño peatonal.
La incompatibilidad total del vehículo motorizado y el paseante, iba a significar una lucha sin cuartel, acelerada, y vertiginosa sobre quién sería el nuevo dueño de la nueva ciudad... y quién establecería e impondría sus necesidades y exigencias en la nueva configuración y el diseño del territorio urbano...

No hacen falta muchos títulos universitarios para constatar que aquella lucha fue ganada, rápida y por brutal goleada, por los vehículos a motor... (!a ver quién coño se enfrenta, a pie, a un autobús, un todo-terreno, un deportivo, o un mono-volumen familiar a toda pastilla!)...
Y como consecuencia de aquella descomunal derrota, los peatones pagaron, y seguimos pagando un siglo después, todo un rosario de infames y humillantes consecuencias...

Los vehículos a motor se adueñaron de nuestras calles y plazas, no sólo para circular, también para aparcar, y sobre todo, para exhibirse, enseñorearse y refregarnos su poder y sus privilegios.. mientras, los peatones éramos expulsados de las mismas y confinados en exiguas y angostas "reservas", llamadas aceras, o en aislados islotes-refugios de cemento, rodeados, vigilados y acosados por la presencia constante de todo tipo de máquinas (paradas o en movimiento)... Para poder transitar mínimamente por el territorio urbano, estamos obligados a utilizar, como el ganado, un reducido número de estrechos pasos establecidos, denominados con recochineo como "pasos de cebra" (cebras... de la familia de los asnos); eso sí, hemos de utilizarlos acojonaos y humillados, dando siempre las gracias a aquellos conductores que tienen a bien permitirnos y cedernos el paso (salvo, claro está, que estés dispuesto a acabar espachurrado bajo las ruedas de alguno de ellos)... Pero sobre todo estamos obligados a tragarnos toda la mierda que van soltando, sin recato o pudor alguno, por sus aclamados y vitoreados "culos de escape"... una mierda calentorra, abrasadora y pestilente que lleva décadas inundando nuestros pulmones, nuestras calles, nuestras plazas, nuestras casas, nuestras ciudades y nuestras vidas... !y a la que hace mucho años ya nos hemos acostumbrado! (!qué remedio!)...

Los peatones, como sucede con todas las grandes víctimas, desarrollamos un profundo y generoso sentido solidario; desde nuestras "reservas" observábamos, cada día, cómo algunas "criaturas", similares a nosotros, se jugaban el pellejo (o sea la vida), intentando sobrevivir en la jungla del asfalto, transitando y culebreando entre las máquinas motorizadas... y por supuesto, cayendo despanzurradas y reventadas bajo las mismas: !eran las criaturas-CICLISTAS!... !Pobres criaturas!, pensábamos y sentíamos los peatones, cada vez que alguno de sus desmembrados miembros nos golpeaba, o su sangre o sus sesos nos salpicaban...

Y como era previsible... !nos pudo más nuestro corazón solidario, que nuestras escarmentadas cabezas!... !Les ofrecimos un amplio espacio en nuestras menguadas "reservas aceradas"... Un espacio que incluso les arreglamos y acondicionamos, para que pudieran transitar tranquilos y relajados, alejados del permanente acoso y peligro de las máquinas motorizadas... Un espacio que hasta bautizamos con el nombre de "carril-bici", en su honor, y en honor y recuerdo de sus numerosas víctimas caídas en el asfalto...

Creímos, los peatones, que aquellas criaturas-ciclistas nos estarían infinita y eternamente agradecidos... Creímos, los peatones, que aquellas criaturas transitarían por nuestras "reservas" mostrándonos, continuamente, dicho agradecimiento eterno... que nos irían saludando, atentos, siempre, a devolvernos tan inmenso favor, y ofreciéndonos su posible ayuda (acompañando a algún peatón anciano y desvalido, recogiendo a algún bebé peatón caído, o transportando alguna pesada carga de la compra de algún sobrecargado peatón caminero)... Creímos, los peatones, que aquellas criaturas siempre tendrían en cuenta aquel viejo y sabio refrán que, a todos, nos recuerda que "De bien nacidos, es ser agradecidos"...

!!!!!!! GRAVE.... GRAVÍSIMO ERROR !!!!!!

Los peatones olvidamos que, con frecuencia (no siempre, gracias a dios), los individuos y colectivos víctimas de acoso y agresión, son infectados con un extraño virus vengativo, que les induce a reproducir, en cuanto pueden, las actitudes y comportamientos de sus agresores...
...!Dicho y hecho!...
Estas criaturas-ciclistas han tardado muy poco en convertirse en Primates-Agresores-Sobre-dos-ruedas... Al alarido (o gruñido), de "!AHORA, LAS ACERAS YA SON NUESTRAS!", estos desquiciados primates se lanzan como posesos y transitan, a toda leche, por nuestras reservas, haciendo sonar sus ridículos timbres, insultándonos y arrollando todo cuanto se pone a su alcance (niños, ancianos o minusválidos)... No contentos, ni satisfechos, estos desvergonzados primates (a imitación de sus depredadores-conductores), han comenzado a exigir y reclamar a las autoridades competentes, códigos y normas que legitimen sus "derechos" (derechos que nos han usurpado y robado a los ingenuos peatones)... !incluso tienen la desfachatez de exigir sanciones y multas para todos aquellos peatones que no respetemos sus nuevos "privilegios"!...

Los peatones comenzamos a vivir acojonaos, humillados y reprimidos en nuestras propias reservas (no es la primera vez que ocurre algo semejante, a lo largo de la historia)... !Hasta han empezado a colocarnos nuevos "pasos de cebras" en el interior de nuestras aceras!...

! Por todo ello, es necesario y urgente hacer un llamamiento a todos los PEATONES, para empezar a ejercer una firme RESISTENCIA !

Es cierto que no todas estas criaturas-ciclistas son primates-agresores... Pero nuestra delicada situación no nos permite ir haciendo distinciones... ni es nuestra obligación dedicarnos a "educar" a los muchos que sí lo son...

Nuestra principal prioridad, como peatones, es defender LO POCO (poquísimo) QUE NOS QUEDA: ! nuestra dignidad, nuestro orgullo y nuestras aceras !...

Y si no queda otro remedio... ! habrá que correrlos a gorrazos!... hasta devolverlos a la jungla de asfalto (desde donde, visto lo visto, no deberíamos haberles permitido salir)... y allí, con los grandes carniceros-conductores, que se dediquen despedazarse, mutuamente, como más les apetezca...

Ya hay voces avispadas que proponen nuevos destinos utilitarios para nuestras reservas peatonales, como el amarre de portaviones y submarinos nucleares para tareas de mantenimiento, el aterrizaje y aparcamiento de Airbúss y Boeïngss para su repostajes, o la instalación (cada 500 metros), de cementerios de residuos radiactivos...

A este ritmo, y si no reaccionamos rápida y contundentemente, dentro de unas pocas décadas, el ser humano bajará, drásticamente, !su ESTATURA!... porque vendremos a este mundo sin extremidades inferiores, esto es !sin PATAS!... total, !para el poco uso que les damos!...
Mi gran inquietud, para entonces, no es otra que la siguiente:
¿cómo se jugará al fútbol, en dicho futuro cercano y "despatado"?...
( !porque a mí, sólo se me ocurre que habrá que jugar con el  _ _ _ _ _ _! )

6 comentarios:

Carlos Bonila :

muy interesante, no se me habia ocurrido mirar desde el punto de vista del peaton, por que sera? aahh! por que soy uno de los que va a la tienda de la esquina en auto, jajajaaj!

Carlos Bonilla :

Son muy pocos los peatones, y pronto, dentro de cualquier moll (centro comercial) habran aceras, carriles y reglas que seguir o seran multados.

Neogeminis :

jjajajaja curiosos divagues nos traes hoy, Javier, y doy por sentado que ahbitualmente te trasladás caminando dentro del limitado círculo que nos va quedando a quienes no vemos con demasiada simpatía a todo lo que se desplaza velozmente sobre ruedas!

Un abrazo.

TERE :

VERY GOOD,VERY GOOD
BESOS

Reyes R. Vicent :

Javier

Como siempre, tu sentido del humor ha sabido hacer una inteligente descripcion de la, cada vez mas creciente, extincion de la siempre sufrida especie del "peaton".

Pero creo que se te ha escapado un detalle (no se si esperanzador) y es que en algunas calles importantes del casco historico y comercial de las ciudades estan siendo "liberadas" de los coches, al hacerlas pestonales, y volviendo nuevamente al uso y disfrute del desconcertado "peaton" que no acaba de creerselo. ¡¡¡Hombre, algo es algo!!!

Un abrazo. Reyes R. Vicent

Javier D :

Es cierto, Reyes, en algunas aisladas zonas, de algunas ciudades, se está llevando a cabo la peatonalización de las mismas.. Una decisión que ha costado (y cuesta), sangre, sudor y lágrimas (y alguna otra cosilla más.. ejej)… Claro que, analizando dichas zonas, cabe plantearse si dichas decisiones se adoptan “por y para” el peatón (de carne y hueso), que poco o nada reivindica al respecto (quizás porque la inmensa mayoría es, a su vez, conductor).. o bien se adoptan “por y para” el paisaje (de cemento y piedra), que ofrece su rentabilización económica y/o turística..
Aún así, es, en efecto, un motivo de esperanza.. por eso, Carlos, ya te aviso que esta “guerra”, aún no hay que darla por acabada.. los peatones, !también vamos por vosotros, los conductores!, che.. ejejej..
Mónica, sip.. las aceras, de momento, !son nuestras!.. el resto, las calles y plazas, de momento, no.. !pero lo seguiremos intentando!, che.. Por cierto, aunque acá no venga a cuento.. si no nacemos de los repollos.. ni nos trae la cigüeña.. !ya me explicarás!.. ejejejj.. !a ver si nos van a traer los reyes magos!, che.. ejejejjj..
Tere, menos mal que ya puse el traductor de google.. !me quedé algo inquieto con tu “veri gud”!!.. ejejj
Besotes para tod@s